domingo, 2 de junio de 2013

Mentira



Amanda Miguel no escatimó en gañote para cantar “Mentiras solo en eran mentiras palabras al vientoooo” y es que provoca dejar en evidencia en voz alta –así sea pegando berridos en una canción- a alguien que nos ha mentido. Los peores son aquellos escultores que con dedicación han moldeado la farsa y nos han vendido una balurda copia de la verdad, que obviamente se corroe u oxida con el tiempo.

A lo mejor "vulnerable" no sea un buen término para describir lo que sentimos cuando descubrimos una mentira sin embargo es lo que experimento cuando se revela todo. Como cuando de niña dormía con mis padres y me levantaba en la mañana acostada en mi cama. Pensaba estar durmiendo en una protectora compañía y luego era consciente de que estuve  8 horas sola, 8 horas engañada.

Podría molestarme, guardar un eterno rencor por aquella persona desalmada, pero realmente el más herido en esta situación es mi ego ¿Qué pasó con mi suspicacia, inteligencia, astucia? han violado todo mi sistema de seguridad ¿Cómo no te diste cuenta antes Lesly? Por lo que termino molesta por partida doble: con el engañador y conmigo. Sin embargo con mi prójimo (farsante, hipócrita, desleal) suelo practicar el perdón, es un excelente valor cristiano; odiar es una carga muy pesada y como dice Danny en la película American History X "La vida es demasiado corta para estar enojado todo el tiempo". Eso no significa que confíe inmediatamente en el engañador, o que lo vuelva a hacerlo.  

En lo que respecta a mi, aunque provoque - por esa porción de bipolaridad que todos tenemos - no puedo dejar de dirigirme la palabra, ni dejar de confiar en mi. Pero he aprendido a amarme y por consecuencia a perdonarme. Además de mantener mi mente ocupada en atar cabos acompañados por frases de "con razón, ahora entiendo todo" y vamos  ¿Quién no ha sido engañado como un niño, de ese que esperan que se duerma para pasarlo a su cama?





No hay comentarios: