domingo, 29 de diciembre de 2013

12 razones para amar (proyecto Callejeros con Estilo)


Fue el año antepasado cuando comencé a trabajar en este proyecto (al que personalmente llamé Callejeros con estilo) junto a Fundaproba, una organización sin fines de lucro que rescata animales de la calle para luego buscarles un hogar.
Contacté a fotógrafos amigos para hacer un sesión de fotos para los animalitos del refugio de la fundación, todos dijeron que sí, gracias a Dios.
Las fotos serían utilizadas para realizar un calendario 2013 llamado "12 razones para amar" y recolectar fondos para que esta organización continuara con su labor. Cada foto tiene el nombre, la historia de cómo y bajo qué condiciones fueron rescatados estos animalitos.
Este fue el resultado de talentosos colegas y de la fundación que logró concretar el diseño de los calendarios y los patrocinios para sacar un lindo producto.
Aquí les mostraré alguno de los tras cámaras de las sesiones y las fotos seleccionadas.

Modelo: Chaco
Fotógrafo: Jonathan Hackett
Hackett se atrevió a hablar con un padre de una iglesia para que lo dejara utilizar sus instalaciones y poder hacer la sesión simbolizando que el perro es comprometido y fiel.



Modelo: Pitufina
Fotógrafo: José Castillo



Modelo: Penélope
Fotógrafo: Daniel Villanueva



Modelo: Sasha
Fotógrafo: Rafael Soto
Como nota curiosa una de las encargadas de la fundación me pidió otra foto de Sasha pues en esta se veía muy seria e imponente, nada que ver con su perronalidad. 



Modelo: Silvestre (hubo una confusión y realmente es una gatita)
Fotógrafo: Jesús Salazar (Jase)
El concepto que armó Jase era disfrazar a esta gatita y así pasar por un tierno cachorrito y así ser adoptada por la debilidad que muchos sienten por los perritos.




Modelo: Potrica
Fotógrafo: Jonathan Finol
Esta perrita no está en adopción pues ya es parte del refugio y bandera del rescate animal. Una de sus patas fue amputada pero es un un ejemplo de que con amor y cuidado no hay limitaciones para ser una buena mascota.


Modelo: Bebé Canela
Fotógrafo: Kake García

Fue muy difícil lograr esta foto porque Bebé Canela nunca se separa de su madre, quien también iba a ser fotografiada pero las dos estaban muy, muy nerviosas. Esta fue la única foto que no salió movida.


Modelo: Melcocha
Fotógrafo: Juan Castillo



Modelo: Dana
Fotógrafo: Roberto Carcoivh


Modelo: Enana
Fotógrafa: Yo

Como estaba muy inquieta le pedí a una de sus cuidadoras que se pusiera con ella y así trabajar el concepto de que una mascota (así sea de rescatada de la calle) es una excelente compañía.



Modelo: Luce Daniela
Fotógrafo: Rodrígo Núnez

Así fueron diseñadas las páginas del calendario.


Modelo: Vaquito
Fotógrafa: Karlis Montiel



A pesar de que esta foto no está en el calendario, mi amigo Gabriel Delgado lo hizo con la mejor intención y le quedó muy bien, aquí les dejo este bonus.


Reportaje que realizaron para el Diario Primicia sobre esta iniciativa

 





sábado, 14 de diciembre de 2013

Jugando gomita

Ernesto fue mi segundo novio - si es que en la pubertad a ese tipo de relaciones se les puede llamar noviazgo - y la verdad no le resultó tan difícil conquistarme, a esa edad no tenía mucho criterio.

Él tenía 17 años, era un roquerito típico de los noventa: con ropa negra, una camisa manga larga de cuadros amarrada en la cintura y un aro en su oreja.

No logro recordar por qué me gustaba, supongo que me prestó atención y esa inseguridad adolescente no permitía que tuviera estándares más altos. Además era un "chico malo" y parafraseando a Claudio Nazoa: "No hay cosa que le guste más a una mujer que un hombre que no le convenga".

Me escapaba a la manzana de arriba para verlo y hablar con nuestros amigos, todos ellos parte de una banda de garaje que nunca duraba más de un mes o se unían cuando había un toque, es decir, esa clase de reunión social que consistía en un dichoso hijo con sus padres de viaje, que agarraba la casa para armar el templete con toda la mala junta y "tripear" agitando las cabezas al ritmo de un rock de segunda mano, covers mal logrados o canciones propias compuestas por el intenso de la banda.

Era una relación relajada. Si me decía que era fiel, le creía, no había facebook para supervisar cualquier actividad anormal. Si me decía que no me pudo llamar porque pasó todo el día fuera de su casa, pues no había nada que reclamar, los celulares no estaban popularizados. No nos veíamos todos los días porque vivía en otro sector, no tenía carro y tampoco dinero para gastar en transporte.

Supongo que en una de esas caminatas por el sector, Ernesto pasó con una amigo al frente de una escuela. Los niños camisa blanca jugaban divertidamente gomita en el patio, hasta que el pana le dijo:
- Ernesto ¿Esa chamita que está allá jugando no es tu novia?

Sí, era yo, se me había olvidado mencionarle a mi pareja que tenía 12 años -A esa edad estaba en sexto grado de primaria- pero es que él nunca me preguntó.

Nuestra relación no terminó inmediatamente. Al cabo de un tiempo él muy maduramente mandó a decirme con una chica - de su edad- lo siguiente:
- Ernesto dice que ya no es más tu novio, porque ahora él y yo somos novios.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Carta a la hallaca

Querida hallaca,
Sé que hay cosas que no me perdonas aún, como haber dicho que no me gustabas cuando era pequeña, es que a veces los niños pueden ser tan crueles. Sin embargo hice todo mi esfuerzo por aceptarte pero te pareció una ofensa que te echara mantequilla para mejorar tu sabor.
Tienes que aceptar que tampoco eres tan fácil de tragar, comenzando en que para desvestirte el calor de tus hojas nos amarga la vida, nos desesperamos con el pabilo, sin contar que cuando lo logramos nos quemas con el vapor.
¿Por qué las pasas hallaca? ¿Por qué?... no es su sabor, es su textura, cuando me las topo por descuido creo estarme comiendo un insecto. Luego la aceituna y la alcaparra ¿No les basta estar en el guiso? ¿Cuál es el ansia de protagonismo?
Vamos a estar claros también en otro aspecto, las madres someten a sus hijos a una dieta estricta de ti en diciembre, las abandona la creatividad, renuncian a la cocina y si se quejan dirán: "Aquí se come lo que haiga, y lo que hay es hallaca". Desayuno, almuerzo y cena ¿No crees que las arepas se sienten olvidadas en navidad? me parece un poco injusto.
No es que estoy totalmente en tu contra, no creas eso. Yo te disfruto, pero es bueno tener cierto espacio, un momento de respiro para poder extrañarte en el próximo diciembre. Espero lo sepas entender.

Pd.: Dile a las personas que tengan mucho cuidado con la frase: "las mejores son las que hace mi mamá", eso puede crear discriminación de hallacas. Es mejor no desatar otro apartheid.

La oveja artista

No sé si  Salvador Dalí y sus polémicas pinturas tuvieron tanto castigo de la ley como yo en 4to grado de primaria cuando me descubrieron dibujando en vez de prestarle atención a la clase.
Una compañerita me pidió que le pintara una sirena en uno de sus cuadernos. Saber que apreciaba mi arte hizo que cediera a la petición así que me abstraje en los trazos de mi obra de arte. Sin darme cuenta la maestra se acercó y vio mi traición a la clase, me sacó del salón y me castigó en un banquito.
No soy precisamente la encarnación de una rebelde, siempre traté de mantenerme dentro de las normas y estatutos, o por lo menos aparentar no transgredía ninguna ley (lo que llaman popularmente una motolita), pero frenar mi creatividad era difícil, así que mi compañera me pasó su libreta por una reja y me dediqué a terminar mi dibujo.
La maestra decidió que era el fin de mi castigo, fue a buscarme y me cachó con las manos en el lápiz. no había remedio para mi, era un transgresora del sistema educativo. Fui reincidente, nunca dejé de dibujar en clases, ni estando en la universidad. Pero el mayor castigo a esos arranques de creatividad lo impone la sociedad al no aceptar que no todos nacimos para estudiar ingeniería.
Que vivan las ovejas artistas de la familia.

viernes, 15 de noviembre de 2013

"Las revistas femeninas están escritas por hombres"

Me senté en la silla para el retoque bimensual de mi cabellera roja (sí, siento decepcionarlos, no soy pelirroja natural).
Como sé que la vida es lo que pasa mientras estás en la peluquería me llevé mi libro de turno, pero la ayudante de la peluquera buscó en la torre de revistas donde figuraban Vanidades, Cosmopolita, Marie Claire hasta detenerse en una en particular: Ronda, se acerca y me la entrega.
No voy a mentir diciendo que nunca he hojeado una de esas editoriales femeninas, pero es exactamente lo que he hecho: pasar hojas, tras hoja sin detenerme. 
Me pregunto por qué la asistente pensó que la indicada para mí era la revista de chismes de la farándula venezolana.
La tomé por cortesía e hice mi mejor intento por leerla, tanto así que no recuerdo ni qué artistas salían en esa edición ni de qué se hablaba. 
Esta es la introducción para dejarles con un excelente monólogo que resume lo que opino de estas revistas para mujeres que seguro, como dice la comediante, "están escritas por tíos". 

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Kiko Bautista el "Niño Rata"

En esta entrada de las entrevistas ping pong que hice en el 2010 es el turno a Kiko Bautista, periodista y presentador del desaparecido programa Buenas Noches. Si tengo que nombrar la que más disfruté sin duda fue esta, con un Kiko muy espontáneo y relajado.

¿Tienes medias ahora?
No. (Lo corroboré, efectivamente no tenía medias).

Un consejo de moda que haya aprendido de Roland Carreño y que aplique.
Él dice que yo he mejorado mucho en las corbatas… porque él me las regala.

¿A quién le diría “Exprópiese”?
A Alicia Machado, lo que hizo en la TVE (Televisión Española), estaba haciendo el amor, o sea, exprópiese a la Machado.

¿Cuántas cadenas completas ha visto?
Ninguna.

Un placer culposo
El alcohol.

Ya que usted es experto en el asunto ¿Conoce a algún chupa media?
Hay bastantes chupamedias en este país, sobre todo en el gobierno.

¿A quién anhela tener de entrevistado en su programa?
¿Sabes? Quiero tener en el programa a Raúl Amundarai, porque él significa mucho para la memoria televisiva venezolana, él es el protagonista de una época importante en Venezuela cuando éramos felices y no sabíamos.

¿Qué se siente tener un vecino de horario como Mario Silva? (La Hojilla y Buenas Noches se transmitían en el mismo horario)
A mi él no me cae mal. Tiene buen humor inclusive, lo que pasa es que tiene una crisis de ética, él es capaz de cualquier cosa, tiene demasiada maldad y eso sí yo no lo comparto.

 ¿Humorista o periodista?
Ambas cosas.

¿Cuándo hay que ponerse serios?
A veces. Cuando las cosas que se están diciendo ameritan que las personas las escuchen y las mediten, pero generalmente todo se puede decir con humor.

Un chiste que lo haya hecho reír
Un borracho que está en una barra y de repente se cae y el mesonero le pregunta: maestro ¿se le perdió algo? Y el borracho le dice: el equilibrio. Ese chiste siempre me ha parecido genial (risas).

Una máquina del futuro lo traslada al 2021 ¿Qué está sucediendo en Venezuela ese momento?
Me veo a mi mismo dirigiéndome al país, en Miraflores. Soy el presidente de la nación. Me veo honestamente mirando a la cámara y diciendo: “Ustedes creían que había algo peor que Chávez muajaja”.

Claudio Nazoa, Oscar Yánez y Rolando Salazar se lanzan a candidatos a presidente de la república. ¿Por quién votaría y por qué?
La verdad que es difícil, pero creo que por el engendro Claudio (Nazoa) porque es malo, es dañino, es perverso.

¿Qué no sabíamos cuando éramos felices?
Que éramos hermanos, ahora es que resentimos esa características solidaria del venezolano. Ahora nos hace falta la hermandad sentirnos de un  solo país.

¿Quién le puso el apodo de Niño Rata?
El engendro del demonio Claudio Nazoa.

¿Por qué le puso ese apodo?
Porque yo le puse el Engendro del Demonio.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Claudio Nazoa jugando ping pong

Foto de http://www.lacomedialocal.com/artista_claudio.htm
Les conté en mi anterior entrada que encontré las entrevistas ping pong que le hice a 4 comediantes en el 2010. Esta vez publicaré la de Claudio Nazoa que raqueteó todas las preguntas sin chistar.

Psiquiatra, cocinero o cómico
Creo que ninguna de las tres, lo que pasa es que la gente hace de uno una imagen, y uno de esa idea que la gente se hace actúa en consecuencia.

Un chavista es...
Un ser humano.

¿Cuál es la parte seria del humor?
El humor es igual a vida, y la vida es una cosa muy seria.

¿Las cosas se dicen jugando?
No jugando, las cosas se dicen con inteligencia, y la inteligencia es el humor. Las cosas se dicen con humor y son más fáciles.

Un placer culposo
Ninguno, todos los placeres son buenos.

Una máquina del tiempo lo traslada al 2021 ¿Qué está sucediendo en Venezuela?
Somos absolutamente felices como lo somos ahora.

3 cosas que no sabíamos cuando éramos felices
La primera cosa que uno no se da cuenta es que estamos vivos,  que es la primera causa para ser feliz. La segunda cosa es ejercer el amor en libertad absoluta y la tercera cosa es apoderarse de la felicidad.

Si la AN fuera un aula de colegio y los diputados sus compañeros ¿qué y a quién le haría una maldad?
Les echaría a perder el teléfono a todos, para que Chávez no los llame (risas).

¿Qué es el socialismo del siglo 21?
Una porquería.

¿Qué le provoca expropiar?
El amor de todas las mujeres

Una frase que usa con frecuencia…
La que me atormente: coma huevos.

¿A qué se parece la libertad?
Al humor.

Yánez, Kiko y Rolando Salazar se lanzan como candidatos a presidente de Venezuela. ¿Por quién votaría?
Cometería un tre-magnicidio porque sería espantoso, alguno de ellos de presidente.

La mentira más grande del mundo es…
La cabecita na’ más.

La pregunta obligada. ¿Qué comemos huevos o sardinas?
Yo creo que para comerse un huevo hay que ponerlo.

Un chiste malo…
Yo soy malo contando chiste.

Si su bigote me hablara ¿Qué me diría?
Si te lo digo tendrías que suspender la entrevista inmediatamente y caerme a besos intensamente en el cuello.

Alguna película que le recuerde a Venezuela
Yo siempre veo Venus en las noches.

¿Y qué le recuerda de Venezuela?
Que es muy excitante y que uno se acuesta angustiado después de ver la película.

Cuando el PPT saltó la talanquera dónde cayó

Cayeron en el limbo absoluto. 

lunes, 28 de octubre de 2013

De cuando entrevisté a Oscar Yanes

Quería publicar esta entrevista tipo ping pong (si es que se le puede hacer este tipo de entrevista a alguien con tantas cosas que contar) al gran Oscar Yanes el día en que recibimos la mala noticia de su partida, pero no la encontraba. Revisando un Mp3 viejo encontré el texto y el audio guardados.
Por ahora les dejo el escrito que publiqué en septiembre del 2010 apropósito de su visita a Puerto Ordaz con su show Éramos Felices y no lo Sabíamos, acompañado por Claudio Nazoa, Rolando Salazar y Kiko Bautista.


Dicen que en Venezuela cada cierto tiempo se repite la historia ¿Qué parte de la historia estamos repitiendo en este presente?
La gente joven cree que esto que está ocurriendo en el país es nuevo. Esto es la repetición de la misma dictadura Gomecista con la diferencia del cambio de fecha. La de Gómez era una dictadura rural, esta es urbana. Pero es el mismo régimen despótico que ya hemos vivido en otro tiempo.

De la Venezuela que vivió a plenitud en su juventud ¿Qué cualidad conserva este país hasta ahora?
Mantiene algo muy importante: una minoría que odia la jaladera de bola y reacciona contra toda situación totalitaria, mientras esa minoría tenga el sentido de la dignidad este país se salva.

Descríbame su  corbata preferida.
Yo tengo muchas corbatas espectaculares. Pero la más espectacular es una con una pintura de Salvador Dalí, donde las figuras se derriten (La persistencia de la memoria).

¿Cuál es el libro que al nunca deja de recurrir?
Es un libro muy insignificante para la gran mayoría de la gente. Es un libro infantil que fue muy famoso cuando yo era un muchacho de 10 años llamado Corazón Diario de un niño, de un autor Italiano llamado Edmundo de Amicis, yo creo que nadie reconoce que ese es un gran libro. Es el caso de un niño pobre que lucha por tener un puesto que la sociedad le negó.

¿En qué tiempo éramos felices?
Lo más curioso es que siempre hemos sido felices, pero hemos sido tan torpes que nunca hemos reconocido que éramos felices.

¿Cuándo fue la última vez que no tuvo bigote?
Nací con bigote.

Una mentira que se ha vuelto verdad.
En Venezuela cualquier cosa puede ocurrir porque aquí las cucarachas vuelan.

¿A quién mandaría a chuparse esa mandarina?
Al innombrable, es decir, a un ignorante que está en el poder.

¿Qué es lo que ha leído sobre usted que más le haya molestado?
Amigos y enemigos dicen que yo soy el padre del amarillismo periodístico en Venezuela. Eso me molesta mucho por una razón elemental: el amarillismo no es una técnica periodística, es una posición moral que se basa en el sensacionalismo periodístico para hacer palangre.
Yo soy un periodista sensacionalista, pero no amarillista.

Una mentira histórica que aún nos tragamos los venezolanos.
Que este país lo construyó y lo hizo el “ejercito libertador”. Este país no es fruto de ningún esfuerzo militar. Este país es el fruto de la aventura de quienes estando en el ejercito se aprovecharon de eso para vivir bien y por eso hicieron lo que hicieron.

¿Qué realmente le saca la piedra?
Me molesta la gente que no le gustan las personas que tienen una opinión contraria a la esa persona tiene, la intolerancia, el derecho que tienes tú y que tengo yo a disentir.

Un Chavista es…
Un mal venezolano que cae en esa situación por ignorante.

Un opositor es…
Un hombre inteligente que admite que hay otros que no estén de acuerdo con él.

Usted es famoso por recordar, pero ¿Qué es lo que siempre se le olvida?

Que soy periodista. Entonces considero que no es ningún pecado estar averiguando la vida ajena. 

De Yanes, y de esta entrevista, me llevé una grata imagen de una enciclopedia humana que no escatimó en responder ninguna de las preguntas con esa cualidad mágica de contar la más mínima anécdota como si fuera una gran historia, de esas que provocan sentarse a escuchar apoyando la cabeza entre las manos. 

jueves, 4 de julio de 2013

Crónica del primer encuentro I

De creer en el amor a primera vista... pues no, pero no pasó ni un día para que Alejandro me alborotara los sentimientos que habían estado reposados por un largo tiempo.

Recuerdo cada detalle del primer encuentro y aún cuando recorro la ciudad volteo para ver los lugares donde por primera vez coincidimos, bromeamos y reímos acompañando a un amigo en común, Eduardo, nuestro Cupido accidental.

Habían invitado a Edu a participar en una exposición fotográfica así que planeó cada detalle para componer una imagen y me pidió ayuda con algunas especificaciones: que lo pasara buscando temprano en la tarde porque iba a esperar la hora azul para hacer una foto de tiempo.

En el camino me preguntó si podíamos pasar buscando un amigo suyo en el terminal de autobuses, él lo ayudaría con la impresión de la fotografía: "ni modo", le contesté porque estaba de un humor terrible por el dolor de cabeza.

Alejandro llegó con un bolso (en el que después sabría que cabía toda su vida). Alto, como 1.80 de estatura o más, medio robusto pero sin vestigio de músculos, moreno claro, con ojos miel y tan dulces como la sustancia, cachetón, con unas entradas pronunciadas - vestigios de una calvicie heredada por su padre- y con unas graciosas patillas. Nos presentaron aunque él dijo que ya me había conocido en el Ecomuseo, una anécdota que después usaría para responder a la pregunta: ¿Y cómo se conocieron? - Nos conocimos un día y ella me conoció después - le encantaba contestar.

Estacionamos el carro en La Torre Loreto pues era justo en la isla del semáforo donde Edu haría la toma. Esperamos en un café a que se hiciera la hora y comenzamos a conversar. Quienes conocemos a Edu sabemos que es el ser más atorrante y huraño del mundo, pero es un buen amigo, muy distinto a Alejandro: alegre, bromista, ocurrente. Hicimos click de inmediato pues su sentido del humor era un extensión del mío y viceversa.

Ya era la hora, Edu cruzó la calle hacia la isla con trípode y cámara en mano. Me quedé al otro lado de la acera con un dolor de cabeza que me acompañaba esa tarde.

- ¿Qué tienes?
- Me duele mucho la cabeza, creo que fue porque dormí en la tarde.
- Que triste es tu vida - dijo Alejandro en tono de broma.
- Sí, como si me doliera después de comer o ir al baño, triste - traté de seguirle el juego.
- No te muevas, tengo un Ibuprofeno de 800 mg - saltó el muro hacia el estacionamiento, pasé la alarma del carro y él sacó de bolso una caja. Ver su atención desmedida me reveló que le había gustado, después Alejo saltaría otros muros por mi.

martes, 2 de julio de 2013

La cajera verduga

Aún no puedo olvidar el rostro severo e inescrutable de la cajera. Pedí perdón dos veces sin un: "tranquila no se preocupe". nada, ni una mirada de misericordia.
Había puesto el café en el mostrador y por la alineación de los planetas, saturno retrógrado, el destino, cosas de Dios, tropecé el marrón claro y éste se derramó hasta el piso.
- Lo siento- clamé.
- Fulano, llámame a Lucy, dile que venga con el coleto- gritaba la cajera a otro vendedor.
Todo pareció detenerse, Lucy no aparecía y mi verduga se exasperaba más -Búscame a Lucy-.
- De verdad lo siento, perdón - imploré. La cajera me miró y sus labios apretados no tuvieron ni la intención de calmar mi sentimiento de culpa. 
Al final me despedí haciendo contacto visual, como dando a entender que era sincera mi pena, que sentía sacar a Lucy de su comodidad, que quizá pensó que ya había terminado su jornada laboral y mi torpeza interrumpió la visualización en su casa jugando con sus nietos.
Siempre he dicho que el servicio al cliente en Guayana es pésimo, pero que no me hayan perdonado ha superado todas las malas atenciones.

domingo, 9 de junio de 2013

Saludantes imprudentes

Me gradué de periodista, desarrollé habilidades en la fotografía, ya puedo reconocer un pimentón de un pepino, en resumen: he evolucionado como ser humano y alguien que tiene tiempo sin verme lo primero que me dice es: "Estás más gorda". Ahí uno agradece no habérselos topado en todo este tiempo.

Ok, si me lo dijera Angelina Jolie  que se la pasa adoptando niños camboyanos y que ademas (sin tetas y todo) está mejor con los años, bien, podría soportarlo un poco. Pero lo certifica un "care tabla" que está tan o más gordo, viejo, feo que tú. Tal es su viga en el ojo que no lo deja verse en un espejo.

¿Qué pretenden que responda? "¿En serio, estoy más gorda?... ya va... déjame vomitar para perder unos kilos y que puedas ¡SALUDARME MEJOR!".

Supongo que a los "saludantes imprudentes" les dará placer ver que se nos ha ido del rostro o del cuerpo aquella juventud vigorosa y en cambio portemos el rostro de la experiencia moldeado por el riesgo que hemos tomado al vivir. No se les ocurrirá otra cosa que descargar toda su idiotez con comentarios superficiales.

Pero no todo es malo, hay quienes me elogian por mi belleza pero condenan mis kilos de más. "Chica, tú tan bonita ¿por qué te dejaste poner así?". Pareciera que si fuera fea qué más da, ya todo estaría perdido, en cambio yo tengo salvación adelgazando, para mi hay una esperanza ¿De qué? no sé.

... Grrrr...



viernes, 7 de junio de 2013

La zorra

- Hola ¿Cómo está usted? - saludé cordial y respetuosamente a un médico conocido.
- Bien, bien. Que bella estás, pareces una zorra.
- ¿Ah? - mi rostro se transfiguró en una expresión de desconcierto.
- Sí, bueno, una zo zorra -, tartamudeó apenado el galeno. - O sea, como el Zorro, Don Diego de la Vega. Digo porque estás vestida de negro.
- Ah, ok.
Detrás estaba su esposa, un poco alejada pero escuchando todo y por esa inteligencia que tenemos las mujeres de argumentar muy bien, salió al rescate.
- Tranquila querida, él es así. Cuando estudiabamos juntos y me estaba pretendiendo dijo que parecía una  Escherichia coli porque traía un vestido lila, justo el color con que se ve la bacteria en el microscopio. 

miércoles, 5 de junio de 2013

La rebelión de las llaves

La ley de gravedad hizo de mi infancia un blanco para los regaños de mi madre porque se me caían las cosas y rompía todo. Otro motivo era mi despiste y capacidad para perder sobre todo las llaves.

Han pasado los años y ya controlo mejor la gravedad, le he agarrado el truco, pero aún pierdo las cosas y las llaves siguen siendo el motivo de mis más prolongadas búsquedas domésticas. Es tan frecuente que estoy comenzando a sospechar que no es casual y he formulado mi teoría al respecto.

Una de ellas es que justo antes de dejar las llaves en algún lugar veo a un extraterrestre, para no poner en riesgo la seguridad de la nación vienen los Hombres de Negro con su Neutralizador para borrarme la memoria.

La otra - y la que más cobra fuerza - es que las cosas de la casa, y por supuesto las llaves, tienen vida propia. Le damos tanta importancia que adquieren ciertas propiedades sobrenaturales. Además, con respecto al mencionado instrumento, hacemos analogías poderosas como lo escribió Juan Luis Guerra en una de sus canciones: "Tú tienes la llave de mi corazón" o San Pedro a quien se le otorgó las llaves del cielo.

Por eso supongo que mis llaves tienen una conspiración, sobre todo porque suelo colocarles llaveros horribles. Admito que no me preocupo de lo que está en boga para llaves. Desde el trillado arnés de plástico que siempre se daña hasta una chapa con un destapador atrás que nunca uso, y la verdad no es nada estético.

Supongo que algunas estarán ofendidas porque las confundo siempre; como la de la puerta del frente con la de atrás. No debe ser fácil tratar de entrar en una cerradura que no es tuya, es algo íntimo, por más que sea.

Estoy segura de que mi llave espera justo la hora donde digo: "estoy retrasada" y ahí comienza su venganza. Se esconde por un buen tiempo, tanto para hacerme llegar tarde. Luego aparece muy obvia, donde debió estar siempre, poniendo en riesgo mi imagen de cordura y malponiéndome ante los demás miembros de mi hogar que me miran con desconfianza.

También debemos saber que hemos establecido clases sociales entre llaves. Las menos importantes son las que tienen un llavero que nos han regalado en una ferretería, de propaganda política o un regalo de consuelo de algún producto, en resumen: material POP. Son a las que menos recurrimos, como las del deposito, no es extraño que cuando no las necesitamos estén por ahí a la vista de todos en la casa, pero justo cuando la buscamos desaparecen, quizá por resentimiento.

Las llaves del carro usan otra estrategia, como esconderse en el rincón menos accesible de la cartera. La verdad es que se turna con el celular, dependiendo cuál de los dos esté buscando con más urgencia. Pero de eso hablaré en otra oportunidad.


martes, 4 de junio de 2013

El jurado

Soy detractora de los concursos de belleza porque exaltan el antivalor de la banalidad, por algo es un pecado capital, sin embargo para quienes vivimos en Osmelzuela sabemos ninguna mujer escapa a la presión social por el estigma de ser "el país de las mujeres hermosas".

Pero hay cosas más importantes que trascienden la apariencia, aquello que llevó al Zorro a decirle al Principito que "lo esencial es invisible a los ojos" y eso que admitió Lord Henry en el Retrato de Dorian Gray: "El genio dura más que la belleza".

A pesar de toda esta habladería comeflor, mi trabajo a veces no comparte mi punto de vista. No me quedó más remedio que ir cubrir el concurso de belleza Mini "loqueseaquesemeolvidó". Agarré mi cámara con toda la predisposición porque, ver a niñas maquilladas y actuando como mujercitas en miniatura, me hace pensar en todos los pedófilos que pueden estar viendo semejante espectáculo y eso me crispa ¡iaks!

Esperaba que comenzara el evento - que debería prohibir la Lopna -, así me que acerqué a una silla para poder descansar. La animadora, a quien conocía, estaba presentado a los jueces. Nombró a cada uno de los integrantes hasta llegar a mi... cómodamente sentada en la mesa del jurado.

- También tenemos a Lesly Adelayla (mi nombre de usuario de twitter). Fotógrafa del Diario Primicia. El jurado esta noche la tiene difícil, todas son bellísimas y talentosas - dijo improvisando muy bien.

Todo los espectadores aplaudieron y las candidatas entre 6 a 17 años comenzaron su acto. No había vuelta atrás, ya era parte del jurado.

En la pasarela las más pequeñas se tongoneaban torpemente como Bambi recién nacido, tratando de imitar a tops model anoréxicas. Algunas lanzaban besos, picaban los ojos llenos de sombra y pestañas postizas, meneando los cabellos con olor a laca y Shampoo Chicco.

No pude mantener mi postura feminista defensora de los derechos de los niños y adolescentes. Al final me poseyó el espíritu Osmelistico - de lo que no me siento orgullosa - y comencé a evaluar.

- Ay no, esta camina mal. Esta es bonita, tiene linda sonrisa. Eso pelos, no, no, no. Esta todos los punto: actitud, buena pasarela, rostro - disertaba mientras iba colocando de 1 a 5 puntos máximo.

Antes de dar los resultados le hicieron una última pregunta a una de las candidatas.
- ¿Cuál es tu mayor sueño?
- Ser una gran comunicadora social - respondió sonriente batiendo su cabello hacia un lado.

Ahí volví de mi estado letárgico. Quise decirle a mi futura colega que para ser animadora de Portadas o La Bomba no hacía falta estudiar tanto, pero si quería ser exitosa en esta carrera, que bajara de esos tacones, limpiara su cara llena de maquillaje y en vez de hacer ejercicios de equilibrio con un libro lo leyera. Igual no ganó nada, espero que con eso se enfoque en cumplir su mayor sueño. 


domingo, 2 de junio de 2013

Mentira



Amanda Miguel no escatimó en gañote para cantar “Mentiras solo en eran mentiras palabras al vientoooo” y es que provoca dejar en evidencia en voz alta –así sea pegando berridos en una canción- a alguien que nos ha mentido. Los peores son aquellos escultores que con dedicación han moldeado la farsa y nos han vendido una balurda copia de la verdad, que obviamente se corroe u oxida con el tiempo.

A lo mejor "vulnerable" no sea un buen término para describir lo que sentimos cuando descubrimos una mentira sin embargo es lo que experimento cuando se revela todo. Como cuando de niña dormía con mis padres y me levantaba en la mañana acostada en mi cama. Pensaba estar durmiendo en una protectora compañía y luego era consciente de que estuve  8 horas sola, 8 horas engañada.

Podría molestarme, guardar un eterno rencor por aquella persona desalmada, pero realmente el más herido en esta situación es mi ego ¿Qué pasó con mi suspicacia, inteligencia, astucia? han violado todo mi sistema de seguridad ¿Cómo no te diste cuenta antes Lesly? Por lo que termino molesta por partida doble: con el engañador y conmigo. Sin embargo con mi prójimo (farsante, hipócrita, desleal) suelo practicar el perdón, es un excelente valor cristiano; odiar es una carga muy pesada y como dice Danny en la película American History X "La vida es demasiado corta para estar enojado todo el tiempo". Eso no significa que confíe inmediatamente en el engañador, o que lo vuelva a hacerlo.  

En lo que respecta a mi, aunque provoque - por esa porción de bipolaridad que todos tenemos - no puedo dejar de dirigirme la palabra, ni dejar de confiar en mi. Pero he aprendido a amarme y por consecuencia a perdonarme. Además de mantener mi mente ocupada en atar cabos acompañados por frases de "con razón, ahora entiendo todo" y vamos  ¿Quién no ha sido engañado como un niño, de ese que esperan que se duerma para pasarlo a su cama?





sábado, 18 de mayo de 2013

Terapia para clientes maltratados


Mi amigo antropólogo se molestará  porque generalizaré, mis jefes de redacción me pedirían que contraste más fuentes y que no emita mi opinión, algún estadista se retorcería en sus encuestas y dirán que no tengo bases, pero usaré todo el poder de mi predisposición perceptiva: la atención al cliente en este país ¡apesta! y sobre todo en mi pateadero, Ciudad Guayana.
El ceño fruncido crónico, respuestas altaneras con revirón de ojos, no ofrecerle al cliente lo que busca si no lo que hay, ser ignorado a propósito por el vendedor, cobrar de más, dar vuelto de menos o quedarse con el cambio, incapacidad de dar respuesta al consumidor ya sea por ignorancia o mero fastidio, ser lento o no estar enfocado en el trabajo que se realiza, lo que se traduce en colas largas y por tiempo prolongado, son alguna de las quejas más frecuentes (de mis amigos y mía).
Para corroborar mi hipótesis traté de buscar sólo a panas que me secundaran en mi pensamiento, y para hacer más sesgado el asunto les pedí que me relataran anécdotas desagradables con vendedores, así que me volví la terapista de clientes mal atendidos y les dejé que hicieran catarsis al contarme sus traumas comerciales.

Testimonios desgarradores

El primero en acostarse en el diván y echarme su cuento fue Alfredo Calzadilla, comunicador social y profesor universitario de la Ucab Guayana, experto en quejarse del mal servicio en 140 caracteres, comienza relatando lo siguiente:
"Detrás de la ventilla una veinteañera actuaba como autómata mientras recibía y cobraba los tickets de estacionamiento de Orinokia Mall (Puerto Ordaz), no hubo sonrisa, ni ‘buenas tardes’, sólo se limitaba al toma y dame entre los boletos, el dinero, el sello, el cambio y la factura que le entrega al usuario por pagar el servicio.
Por primera vez la chica hace contacto visual conmigo pero es para reclamarle que le he dado el ticket equivocado, apenado me disculpé con la cajera y le sonreí con vergüenza buscando el boleto correcto, pero era muy tarde, había despertado la ira de la chica quien me arrojó el papel con gesto de fastidio".
Terminamos la terapia y le di un clínex para que secara sus lágrimas.  Le dije que el sociólogo Luis D’Aubeterre explica que en una región tan industrializada, donde las empresas básicas forman la mayor parte del sustento económico del guayanés, una sonrisa, un “buenos días, ¿en qué le podemos atender?”, no es tan vital para el éxito de este tipo de empresas.
Aparentemente fuimos forjando corazones de hierro (o de aluminio y todos sus derivados) en los ciudadanos y de quienes en un futuro nos atenderían en las tiendas de la región, le continuaba explicando a Calzadilla para que mitigara un poco la tristeza con algo de conocimiento de causa.
Ahora vamos a la capital donde ni los famosos se salvan de los ataques de vendedores “caretablas”, y esta vez le tocó al actor de cine, teatro y televisión William Goite quien nos narra esta crónica:
"Caracas, Aeropuerto de Maiquetía, Parada Inteligente (puesto de revistas y chucherías). Compro dos periódicos, una revista y unos caramelos.
La cuenta era de Bs. 76.  Le doy un billete de Bs. 100 a la presunta vendedora. La joven de aproximadamente 20 años me da el ticket de la compra. Le doy los 100, ella me devuelve Bs. 10. Ahí supe que algo andaba mal, el cambio debía ser  Bs. 24, así que le digo: 'Está incompleto, que me faltan Bs.14'.
Ella, con lo que conocemos como técnica gestual de WF (por sus siglas en inglés Wash Face) y en tono déspota me dice: ‘no está incompleto,  es que no tengo sencillo y retírese  de la caja porque está trancando la cola’. Así que no me dejó más alternativa: le devolví la mercancía y exigí mi dinero de vuelta.  Me acusó de demencia y avaricia: 'Usté tá loco, ya salió el ticke y yo no voy a poner 76 bolos míos porque usted es un pichirre', 'Seré pichirre pero no agarro lo que NO es mío' le respondí.
Les comunico a los de la fila lo que está pasando y la jovencita me dirige estas palabras: ¡Gente como usté no debería existir”. Allí me puse como Linda Blair, giré la cabeza 360°, le dije: ¡Mire! A mí no ¡#$%&#$#$# porque yo sí #$%&%#$#%%$#".
No estaba preparada para que esto sucediera en la terapia, Goite revivió cada palabra y gesto de desprecio de la vendedora se tornó agresivo, lanzó el diván por la ventana y por eso no pude seguir avanzando con más testimonios para mi investigación periodística. Tuvimos que sedarlo y luego que despertó le expuse esta reflexión:
No podemos obviar que hay patronos explotadores, empleados subpagados que sienten que la sonrisa está demás con un sueldo tan miserable y que algunos dueños de empresas no se dedican a preparar a su personal para la atención a sus clientes, porque al fin y al cabo es a ellos quien le conviene incrementar sus ventas. Sin embargo es tácito que cuando trabajas atendiendo a personas y por mera educación básica debes ser amable.
Pero hay un término que me llamó la atención y decidí aplicarlo (porque sí) para explicar el careculismo de los vendedores criollos: el negativismo social “que surge de la etnopsiquiatría, de un autor célebre llamado George Devereux, que es una negativa a elaborar una sociedad en conjunto, realizar proyectos sociales más allá del egoísmo primario”, fueron las palabras que le pude sacar a mi arisco amigo y antropólogo Henry Moncrieff, porque eso de hablar sin estudios previos y conocimientos científicos profundos no le agrada mucho. En pocas palabras y siguiendo con la explicación, cada quien está pendiente de lo suyo y los demás que se jo...

Reglas criollas de atención al cliente
Por mi parte elaboré una guía de 7 reglas para atención al cliente y que estoy seguro que más de un comercio lo aplica:
1.- El cliente nunca tiene la razón y si la tiene haz parecer que está loco.
2.- La moneda oficial para dar cambio (vuelto) son caramelos y chicles.
3.- Si lo que me pides no está en tu campo de visión, no hay.
4.- Siempre trasmitirle al cliente, a través de gestos y ademanes, esta reflexión: “Gano mal y no me alcanza para cubrir la cesta básica”.
5.- Engañar a través de esta frase “Prueba sin compromiso” al cliente,  y si se lo pruebas y no lo compra hazlo sentir miserable por hacerte perder el tiempo.
6.- Es vital atender una llamada telefónica (o leer un pin) para enterarse de un buen chisme antes que atender a un cliente.
7.- Es importante la utilización de los implementos de trabajo: lima de uñas, chicle, catálogos de Avon y Ebel.

jueves, 2 de mayo de 2013

Cuidado con lo que sueñas: buen guión en mal formato



Cuando la directora de cine Geyka Urdaneta visitó al Diario Primicia para hablar de su opera prima, la pasión que le imprimía a cada detalle contado, las anécdotas, cómo surgieron las ideas para escribir el guión y el ambiente que se experimentó en todo el rodaje junto a un gran elenco de actores, provoca decir con toda subjetividad que Cuidado con lo que sueñas es ¡Tremenda película!
Pero la buena intención no se traduce en un film con muchos errores técnicos, comenzando por la dirección de arte a quién le preguntamos ¿en qué época estamos? pues nos adentra en una peluquería setentosa, donde se desarrolla parte de la trama, con una clientela que lucía peinados de los 90’s y solo algunos vestigios de tecnología nos decían que estamos por lo menos en el 2000.
Problemas de continuidad y saltos de tiempo incompresibles que confunden al espectador en no saber si la escena que viene es un día diferente, eran otros errores pero de montaje y edición que hubiesen entretenido a más de uno “canzando el pelón”.
Como anécdota Urdaneta contó que todos en el estudio estaban nerviosos al tener actrices de tal talla en el set como la nominada al Oscar, ganadora en el  Festival de Cannes y acreedora de otros premios: Norma Aleandro (Lola) y la española Ana Fernández (Candela), tanto así que el camarógrafo embelesado no enfocó bien a una de estas actrices, y claro, creo que los nervios le duraron todo el rodaje.
Pero en el guión los diálogos jocosos y reflexivos salen a relucir entre tanto desenfoque, escena cortada, mal audio e imprecisión temporal.  La fe y el poder del amor mueven a los personajes como Candela, una peluquera y sexy cuarentona, enfocada en sus logros profesionales pero para armarle el conflicto amoroso llegará Alejandro (Alexander Laterni) que se las juega todas a lo José José en un 40 y 20 invertido: “es el amor lo que importa y no lo que diga la gente”.
En escena la argentina Aleandro hizo lo propio de una actriz de su trayectoria en papel de Lola, madre de Candela. Una mujer inmigrante de España, trabajadora,  que ha llevado por 40 años su peluquería pero que sólo su hija sabe que está a punto de perderla por problemas económicos.  
Quien sin duda derrochó talento fresco fue el pequeño actor Rosmel Bustamante, interpretando a un niño de la calle (Diego) que ha perdido a su madre y que cree firmemente que la encontrará, pues su esperanza la mueve una fe poco común en que Simón Bolívar le hará el milagro.
Ahora bien, darle propiedades sobrenaturales a Bolívar hizo que exclamara un “¡Hasta cuando!”. Debe ser porque a los venezolanos esa bolivarianidad nos la han metido hasta en la sopa, sin embargo Urdaneta explicó que la idea nace de una anécdota familiar y que ese “Bolívar es de todos los venezolanos”,  no de un solo sector.
Al elenco también se le sumaron caras muy conocidas del cine venezolano como la fallecida Lourdes Valera - una pérdida que aún lamentamos - , Marisa Román con un papel para el olvido, Pastor Oviedo con un cliché de peluquera loca y la distinguida Julie Restifo, entre otros.
“Es malísima, no gaste sus reales” o “vaya a verla, recomendadísima” son frases que no leerá acá, porque al fin y al cabo entre gustos y colores… saque usted su propia conclusión. 

sábado, 20 de abril de 2013

La Loba Siberiana



Los familiares del fallecido lloraban a su muerto y se abrazaban, los policías hablaban en otra esquina esperando alguna orden para partir. Ya había hecho las fotos respectivas así que mientras esperaba que el periodista hiciera sus últimas entrevistas me quedé cerca del carro. 
 Hola mi amol   me abordó uno de los policías.
­–  Hola, dígame – respondí pensando que me diría algo respecto al caso.
 Mira, mis compañeros y yo estabanos discutiendo ¿no? Y llegamos a la conclusión de que te pareces a una lobita siberiana… pol los ojitos mamita.
–  ¿Gracias? – dije extrañada.
 ‘Ta luego mami.
En este país tropical nadie se escapa de un apodo. Obviamente no he salido ilesa de esa costumbre criolla, pero siempre me han comparado con algún felino, con un perro – hasta ese momento- nunca.