domingo, 29 de diciembre de 2013

12 razones para amar (proyecto Callejeros con Estilo)


Fue el año antepasado cuando comencé a trabajar en este proyecto (al que personalmente llamé Callejeros con estilo) junto a Fundaproba, una organización sin fines de lucro que rescata animales de la calle para luego buscarles un hogar.
Contacté a fotógrafos amigos para hacer un sesión de fotos para los animalitos del refugio de la fundación, todos dijeron que sí, gracias a Dios.
Las fotos serían utilizadas para realizar un calendario 2013 llamado "12 razones para amar" y recolectar fondos para que esta organización continuara con su labor. Cada foto tiene el nombre, la historia de cómo y bajo qué condiciones fueron rescatados estos animalitos.
Este fue el resultado de talentosos colegas y de la fundación que logró concretar el diseño de los calendarios y los patrocinios para sacar un lindo producto.
Aquí les mostraré alguno de los tras cámaras de las sesiones y las fotos seleccionadas.

Modelo: Chaco
Fotógrafo: Jonathan Hackett
Hackett se atrevió a hablar con un padre de una iglesia para que lo dejara utilizar sus instalaciones y poder hacer la sesión simbolizando que el perro es comprometido y fiel.



Modelo: Pitufina
Fotógrafo: José Castillo



Modelo: Penélope
Fotógrafo: Daniel Villanueva



Modelo: Sasha
Fotógrafo: Rafael Soto
Como nota curiosa una de las encargadas de la fundación me pidió otra foto de Sasha pues en esta se veía muy seria e imponente, nada que ver con su perronalidad. 



Modelo: Silvestre (hubo una confusión y realmente es una gatita)
Fotógrafo: Jesús Salazar (Jase)
El concepto que armó Jase era disfrazar a esta gatita y así pasar por un tierno cachorrito y así ser adoptada por la debilidad que muchos sienten por los perritos.




Modelo: Potrica
Fotógrafo: Jonathan Finol
Esta perrita no está en adopción pues ya es parte del refugio y bandera del rescate animal. Una de sus patas fue amputada pero es un un ejemplo de que con amor y cuidado no hay limitaciones para ser una buena mascota.


Modelo: Bebé Canela
Fotógrafo: Kake García

Fue muy difícil lograr esta foto porque Bebé Canela nunca se separa de su madre, quien también iba a ser fotografiada pero las dos estaban muy, muy nerviosas. Esta fue la única foto que no salió movida.


Modelo: Melcocha
Fotógrafo: Juan Castillo



Modelo: Dana
Fotógrafo: Roberto Carcoivh


Modelo: Enana
Fotógrafa: Yo

Como estaba muy inquieta le pedí a una de sus cuidadoras que se pusiera con ella y así trabajar el concepto de que una mascota (así sea de rescatada de la calle) es una excelente compañía.



Modelo: Luce Daniela
Fotógrafo: Rodrígo Núnez

Así fueron diseñadas las páginas del calendario.


Modelo: Vaquito
Fotógrafa: Karlis Montiel



A pesar de que esta foto no está en el calendario, mi amigo Gabriel Delgado lo hizo con la mejor intención y le quedó muy bien, aquí les dejo este bonus.


Reportaje que realizaron para el Diario Primicia sobre esta iniciativa

 





sábado, 14 de diciembre de 2013

Jugando gomita

Ernesto fue mi segundo novio - si es que en la pubertad a ese tipo de relaciones se les puede llamar noviazgo - y la verdad no le resultó tan difícil conquistarme, a esa edad no tenía mucho criterio.

Él tenía 17 años, era un roquerito típico de los noventa: con ropa negra, una camisa manga larga de cuadros amarrada en la cintura y un aro en su oreja.

No logro recordar por qué me gustaba, supongo que me prestó atención y esa inseguridad adolescente no permitía que tuviera estándares más altos. Además era un "chico malo" y parafraseando a Claudio Nazoa: "No hay cosa que le guste más a una mujer que un hombre que no le convenga".

Me escapaba a la manzana de arriba para verlo y hablar con nuestros amigos, todos ellos parte de una banda de garaje que nunca duraba más de un mes o se unían cuando había un toque, es decir, esa clase de reunión social que consistía en un dichoso hijo con sus padres de viaje, que agarraba la casa para armar el templete con toda la mala junta y "tripear" agitando las cabezas al ritmo de un rock de segunda mano, covers mal logrados o canciones propias compuestas por el intenso de la banda.

Era una relación relajada. Si me decía que era fiel, le creía, no había facebook para supervisar cualquier actividad anormal. Si me decía que no me pudo llamar porque pasó todo el día fuera de su casa, pues no había nada que reclamar, los celulares no estaban popularizados. No nos veíamos todos los días porque vivía en otro sector, no tenía carro y tampoco dinero para gastar en transporte.

Supongo que en una de esas caminatas por el sector, Ernesto pasó con una amigo al frente de una escuela. Los niños camisa blanca jugaban divertidamente gomita en el patio, hasta que el pana le dijo:
- Ernesto ¿Esa chamita que está allá jugando no es tu novia?

Sí, era yo, se me había olvidado mencionarle a mi pareja que tenía 12 años -A esa edad estaba en sexto grado de primaria- pero es que él nunca me preguntó.

Nuestra relación no terminó inmediatamente. Al cabo de un tiempo él muy maduramente mandó a decirme con una chica - de su edad- lo siguiente:
- Ernesto dice que ya no es más tu novio, porque ahora él y yo somos novios.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Carta a la hallaca

Querida hallaca,
Sé que hay cosas que no me perdonas aún, como haber dicho que no me gustabas cuando era pequeña, es que a veces los niños pueden ser tan crueles. Sin embargo hice todo mi esfuerzo por aceptarte pero te pareció una ofensa que te echara mantequilla para mejorar tu sabor.
Tienes que aceptar que tampoco eres tan fácil de tragar, comenzando en que para desvestirte el calor de tus hojas nos amarga la vida, nos desesperamos con el pabilo, sin contar que cuando lo logramos nos quemas con el vapor.
¿Por qué las pasas hallaca? ¿Por qué?... no es su sabor, es su textura, cuando me las topo por descuido creo estarme comiendo un insecto. Luego la aceituna y la alcaparra ¿No les basta estar en el guiso? ¿Cuál es el ansia de protagonismo?
Vamos a estar claros también en otro aspecto, las madres someten a sus hijos a una dieta estricta de ti en diciembre, las abandona la creatividad, renuncian a la cocina y si se quejan dirán: "Aquí se come lo que haiga, y lo que hay es hallaca". Desayuno, almuerzo y cena ¿No crees que las arepas se sienten olvidadas en navidad? me parece un poco injusto.
No es que estoy totalmente en tu contra, no creas eso. Yo te disfruto, pero es bueno tener cierto espacio, un momento de respiro para poder extrañarte en el próximo diciembre. Espero lo sepas entender.

Pd.: Dile a las personas que tengan mucho cuidado con la frase: "las mejores son las que hace mi mamá", eso puede crear discriminación de hallacas. Es mejor no desatar otro apartheid.

La oveja artista

No sé si  Salvador Dalí y sus polémicas pinturas tuvieron tanto castigo de la ley como yo en 4to grado de primaria cuando me descubrieron dibujando en vez de prestarle atención a la clase.
Una compañerita me pidió que le pintara una sirena en uno de sus cuadernos. Saber que apreciaba mi arte hizo que cediera a la petición así que me abstraje en los trazos de mi obra de arte. Sin darme cuenta la maestra se acercó y vio mi traición a la clase, me sacó del salón y me castigó en un banquito.
No soy precisamente la encarnación de una rebelde, siempre traté de mantenerme dentro de las normas y estatutos, o por lo menos aparentar no transgredía ninguna ley (lo que llaman popularmente una motolita), pero frenar mi creatividad era difícil, así que mi compañera me pasó su libreta por una reja y me dediqué a terminar mi dibujo.
La maestra decidió que era el fin de mi castigo, fue a buscarme y me cachó con las manos en el lápiz. no había remedio para mi, era un transgresora del sistema educativo. Fui reincidente, nunca dejé de dibujar en clases, ni estando en la universidad. Pero el mayor castigo a esos arranques de creatividad lo impone la sociedad al no aceptar que no todos nacimos para estudiar ingeniería.
Que vivan las ovejas artistas de la familia.