sábado, 20 de abril de 2013

La Loba Siberiana



Los familiares del fallecido lloraban a su muerto y se abrazaban, los policías hablaban en otra esquina esperando alguna orden para partir. Ya había hecho las fotos respectivas así que mientras esperaba que el periodista hiciera sus últimas entrevistas me quedé cerca del carro. 
 Hola mi amol   me abordó uno de los policías.
­–  Hola, dígame – respondí pensando que me diría algo respecto al caso.
 Mira, mis compañeros y yo estabanos discutiendo ¿no? Y llegamos a la conclusión de que te pareces a una lobita siberiana… pol los ojitos mamita.
–  ¿Gracias? – dije extrañada.
 ‘Ta luego mami.
En este país tropical nadie se escapa de un apodo. Obviamente no he salido ilesa de esa costumbre criolla, pero siempre me han comparado con algún felino, con un perro – hasta ese momento- nunca.

No hay comentarios: